miércoles, 7 de diciembre de 2011

Revista de Letras / La Vanguardia: "La Piedra del Monarca, una novela para el mundo"

La operación, confirmada por la gestora de los derechos del autor, The Magic Rider, en el marco de la Feria de Frankfurt, es revolucionaria y pionera en el sector, por tratarse de un pacto de edición electrónica que estará presente en las plataformas de distribución más grandes del mundo, Amazon y Google, y pondrá esta obra a disposición de más de 100 millones de lectores.


Las traducciones, gestionadas por los agentes, irán directamente a los grandes distribuidores de internet, sin tener en cuenta, en principio, con soporte en papel, pero con la gran ventaja de que, al contar con menos intermediarios, será mucho más rentable que las ediciones electrónicas al uso, que proceden de cesiones de derechos que han pasado por las manos del editor en papel y después están mermadas por sus pactos de distribución.

jueves, 13 de octubre de 2011

Megustaleer.com publica una extensa entrevista a Artur Balder, el autor español más importante de Montena

Montena
Entrevista a Artur Balder
Con motivo de la publicación de La Piedra del Monarca, megustaleer.com ha entrevistado a Artur Balder en Nueva York, ciudad en la que el autor y cineasta alicantino reside desde hace varios años.
En La Piedra del Monarca, Bláin experiencia un viaje iniciático realmente fantástico. Pero en realidad, la Llave de Oro encierra una metáfora que no pasa desapercibida al público adulto…

Era importante que el libro encerrase una moraleja válida y clara que se repartía a lo largo de todas sus páginas, de manera simbólica. La Llave de Oro abre todas las puertas, y en el fondo es la llave del conocimiento, la intuición del ser humano, la fe en la sabiduría, y en el fondo es la habilidad para leer, que en la Edad Media era un bien reservado a unos pocos. La llave implica que alguien muy simple y en desventaja social puede llegar a cualquier cosa que se proponga en la vida. No es casual que sea un Cuentacuentos el que encierra en sus propias palabras la magia de todo el relato, con capacidad para arrastrar a su entorno al interior de su alocución.

¿De dónde han salido todas esas frases maravillosas, acertijos, embrujos, etc de la novela? ¿En qué te inspiras para todo ello?

Muchas gracias. No sabría decir, supongo que era necesario dejarse llevar por la imaginación. Creo que se produce una relación amorosa entre el autor y lo que imagina. En este caso, al tratarse de un cuento infantil, ese amor es diferente a la relación que se tiene con hechos imaginados y destinados a adultos. No hay causticidad, no existe el sarcasmo propio de lo adulto, no entran en juego el engaño, la manipulación o la mentira, la traición. Creo que eso potenció enormemente el hecho de que el autor quedase en todo momento en un plano de inocencia. Tenía presente en todo momento a un público infantil, jamás a un público adulto.

La magia es algo esencial en un relato fantástico, ¿cómo se recurre a ella?

La magia es crucial para producir no solo golpes de efecto, sino también para proyectar paisajes, ambientes. Pero más allá de la magia como efecto para crear, recurriría a la magia del lenguaje como la base de la magia del cuento. El paisaje “fantástico” más pretencioso puede resultar prosaico y pasar desapercibido. La magia del cuento ha de proceder de lo poético, y la unidad básica de construcción de esa magia es, como asegura Tolkien en su ensayo “On fairy tales”, el uso del adjetivo. No hay espada más afilada en el mundo de fantasía que blandir los adjetivos en el lugar exacto. A menudo, en un relato de lectura asequible, cuando el niño se encuentra con un adjetivo que no comprende en un contexto plenamente comprensible, su imaginación se desata. Normalmente, la actitud del cerebro a esa edad, a diferencia del adulto, es tratar de manera inmediata e intuitiva, de imaginar lo que significa… Y si se consigue eso, yo habría logrado el objetivo final de mi estilo literario: provocar una imagen impredecible en la mente del joven lector. Este hecho, de tener lugar, deja una marca indeleble en la memoria, que es de mayor valor que el texto plenamente entendible, plano y excesivamente sencillo lingüísticamente.

¿Cuál es en tu opinión el valor de la literatura fantástica?

En primer lugar, hay que quitarse los complejos críticos y afirmar que la literatura fantástica es ante todo literatura como cualquier otro género. Puede tener mayor o peor calidad en función de los mismos factores con los que se valora la literatura de cualquier género. La ventaja es que la literatura fantástica juega con los elementos del mito, y eso potencia ciertos aspectos que quedan excluidos en otros géneros.

¿Cómo crees que la globalización está afectando a la literatura y el mundo del libro españoles?
¿Cómo se percibe esa relación desde los Estados Unidos?


La economía es un buen ejemplo de ello. Se están viendo las consecuencias de haber estado enfocado hacia el exterior en todo. Se ha depreciado lo propio por haber entrado en la sobrevaloración de lo extranjero. Exactamente lo mismo está pasando con los libros y con la literatura.
Del mismo modo creo que España debería levantar de nuevo sus aranceles y proteger su producción propia. Por ejemplo, las mejores variedades de naranja producidas en Valencia -una de las grandes regiones productoras de cítricos del planeta- son exportadas a Bélgica, Alemania, Dinamarca; sin embargo, en los supermercados valencianos, los propios valencianos en general compran naranjas producidas en Marruecos. Por supuesto, los productores marroquíes no utilizan ni respetan la exigente normativa que la CEE aplica a la producción valenciana y que por supuesto encarece su costo de producción… Por lo tanto, el producto nacional está en desigualdad de condiciones respecto a aquello que las multinacionales distribuidoras introducen tirado de precio en España. En EEUU, una gran parte del aceite de oliva vendido como italiano es en realidad español, aunque embotellado por distribuidoras y exportadoras que juegan con l popularidad de lo italiano en EEUU, y que ni siquiera son italianas en su mayoría. Esto deprecia nuestra producción y destruye nuestros empleos... La globalización es un cuento chino, nunca mejor dicho. Del mismo modo, las editoriales deben proteger la lengua reforzando el valor de la literatura creada en nuestro país y fruto de la cultura literaria y lingüística más rica del planeta: la española. Me parece peligroso vulgarizar y empobrecer los modelos de lectura porque se persigue el best seller masivo de manera despiadada. No todo el mundo quiere escribir best sellers, hay quien disfruta con asuntos más complejos que son del gusto de muchos otros lectores. Además, los editores españoles tienden a ser deudores de esa farándula teledirigida por intereses alemanes y anglosajones que es el mercado literario internacional. Cuesta creer que España en otro tiempo fue un imperio, y que su lengua, con toda su riqueza, sea hoy sometida a la simplificación progresiva buscando el modelo narrativo anglosajón, al que la mayor parte de los correctores de las editoriales en cierto modo imitan.

¿Ha influido la novela histórica como género en La Piedra del Monarca?

Podría decirse que existe una influencia subliminal, pues los tiempos de Carlomagno sirven como telón de fondo. En general la novela histórica puede ser un compendio de preceptos muy de moda (hecho histórico, personaje histórico, trama eficiente y escenario escogido en base al gusto de un sector del público) o bien puede responder a una intención más intima que subyace tras el acto de elección del tema, como me ha sucedido por ejemplo con las Crónicas de Widukind y con El Evangelio de la Espada. En realidad, el origen de la novela histórica auténtica está en la afinidad electiva con el tema, y no en el oportunismo narrativo que únicamente se basa en los hechos históricos. El género no tendría sentido sin autores con personalidad filosófica y literaria al margen y por encima de la documentación, que puede obtenerla cualquier persona que se decida a recopilar las fuentes. Sin embargo, últimamente la novela histórica es un producto diseñado por editores y desarrollado por agentes, en el que el autor se aleja mucho de lo que en realidad y de manera inevitable debería ser un autor.

Además de La Piedra del Monarca, también podemos leer Curdy y la cámara de los lores y Curdy y el Cetro de Carlomagno y muy pronto Montena editará el tercer tomo de esta saga… ¿puedes hablarnos sobre ellas un poco?

La saga de Curdy, cuyo tercer episodio será publicado en octubre, es un mundo totalmente diferente. Es una saga dedicada a los adolescentes, que en muchos aspectos son casi adultos, por lo que no tiene absolutamente nada que ver con el estilo de La Piedra del Monarca, tampoco la forma como los personajes se desarrollan. Es un seguimiento más pormenorizado de las relaciones de un grupo de adolescentes. No falta la fantasía, pero se establece como divertimento y pierde ese valor propio del cuento para ganar como entretenimiento basado en la acción, el giro sorpresivo, o los personajes muy caracterizados. Es más teatral que alegórico, es más cinematográfico que ilustrativo.

Megustaleer.com: "Artur Balder está de actualidad"

Artur Balder está de moda. Montena reedita su primera novela, La Piedra del Monarca, que el Correo Gallego incluye precisamente en sus recomendaciones literarias de este verano.

Con ocasión de esta reedición, tanto Europa Press como Diario Información han publicado extensas entrevistas con el autor.

Y eso no es todo: La Piedra del Monarca también está disponible en versión digital. Para celebrarlo, sorteamos un ebook gratuito para tu dispositivo de lectura. ¿Te animas a participar? Puedes hacerlo durante todo el mes de septiembre en nuestra página de ebooks en Facebook.

El Correo, Vizcaya: "La Piedra del Monarca" se publicará en inglés.

El Ideal de Granada: "La novela española "La piedra del monarca" llegará en inglés a EEUU en 2013

Nueva York, 12 sep (EFE).- La novela "La piedra del monarca", un relato fantástico juvenil de magia y aventuras que salió al mercado en España hace siete años, verá la luz en inglés en Estados Unidos en 2013, después de que Random House adquiriera sus derechos y decidiera traducirla para el mercado anglosajón.
Así lo confirmó a Efe en Nueva York el autor del libro, el alicantino Artur Balder, que se mostró satisfecho porque su primera novela llegue por fin a Estados Unidos, país en el que se asentó hace dos años, y después de haber sido traducida a varios idiomas.

domingo, 31 de julio de 2011

Agecia de noticias Europa Press: "Random House devuelve al público la primera novela de Artur Balder"

MADRID, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -


   Random House recupera 'La Piedra del Monarca', la primera novela de Artur Balder. La novela será publicada en Estados Unidos en 2013. Ambientada en el siglo VIII, 'La piedra del monarca' relata la aventura de un joven herrero de la mano de un Cuentacuentos y un Viandante. El libro será presentado este miércoles en el centro cultural Spanish Benevolent Society de Nueva York.

   Artur Balder (Alicante, 1974) apuesta por la novela histórica al ambientar la obras en la época de Carlomagno, pero juega con la fantasía al caracterizar el mal y el bien en dos personajes: Aurnor el Nigromante y Blain, el joven hijo de un herrero.
   Blain emprenderá un viaje iniciático hasta llegar a la madurez al enfrentarse a un mundo hostil, y en el que el niño encontrará en la prudencia, la inteligencia y la fuerza, sus mayores aliados. Balder enmarca su novela con libros del estilo de 'Narnia' o 'El señor de los anillos'.
   "Bláin tenía muchas cosas importantes que aprender sobre sí mismo, y nunca habría sido capaz de aprenderlas si no se hubiese atrevido a dar ese paso que nos conduce a lo desconocido. Al final, la llave mágica del protagonista no es otra cosa que la capacidad de aprender de la primera juventud", explica el autor, quien combina su pasión por la literatura con diversos trabajos cinematográficos desde Nueva York, ciudad en la que reside.
   "La lectura es la verdadera llave mágica que abre todas las puertas cerradas, no sólo las puertas de Fantasía, esa es la moraleja de todo el relato. Y si Bláin fue capaz de llegar hasta el Círculo de los Gigantes en compañía de los enanos, eso significa que cualquier lector será capaz de lo que se proponga en esta vida", subraya Balder.

   Respecto a por qué ha situado el relato en época de Carlomagno, Balder afirma que pretendía resumir "una estética propia del cuento medieval", y ahondar en ella hasta encontrar el relato "ideal". "Era fundamental que el cuento, aunque fuese largo, no perdiese en ningún momento la esencia del cuento, que es la moraleja, aunque fuese compleja y estuviese estratificada en varios planos", alega.
   Calificado por el autor como "cuento alquímico", 'La Piedra del Monarca' se adentra también en la mitología de los alquimistas de la Baja Edad Media, más preocupados por destilar las grandes virtudes del ser humano -como la Prudencia, el Vigor o la Inteligencia- que por transformar el vil plomo en oro, para así forjar con ellas un arma que al fin convirtiese a Carlomagno, el impaciente Rey de los Francos, en el primer Emperador de Europa.

SALTO A MONDADORI

Declaraciones de Juan Díaz, Director de la División de literatura Infantil y Juvenil de Random House Mondadori S. A.

   "El catálogo juvenil de Random House Mondadori siempre ha buscado incorporar los mejores libros y autores. La obra de Artur Balder cumplía sobradamente con los requisitos de calidad que buscamos y exigimos para nuestros lectores, explica Juan Díaz, director General de la división de Literatura Infantil y Juvenil de Random House Mondadori.

   "Por vez primera la literatura fantástica de un autor español colmaba las expectativas de cualquier producto procedente del mundo anglosajón, y las duplicaba. Ahora sabemos que 'La Piedra del Monarca' será editado y distribuido en inglés y eso es un salto cualitativo que demuestra que los autores más sólidos del mercado español siguen saltando las barreras", afirma María Dolores Ferez, gerente de TMR Grupo que gestiona los derechos literarios de Artur Balder.

   "La crisis sacado a relucir los diamantes que estaban semiocultos. Prueba de ello ha sido la calidad de la obra de Balder", explica María Dolores Ferez.

  La Piedra del Monarca fue editada por un pequeño sello en 2005 y un año más tarde Random House Mondadori pagó el adelanto más alto de la historia de la literatura juvenil española, casi 40.000 euros, por sacarla del mercado para devolverla dentro de su colección 'Montena', según informa la editorial Random House.

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Diario de Bailén: "Random House recupera La Piedra del Monarca"

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RedMujer: "Random House recupera La Piedra del Monarca"

Gaceta Balear escribe sobre el lanzamiento de La Piedra del Monarca, la primera novela de Artur Balder

La Piedra del Monarca, en Yahoo Noticias

El Importuno: "Random House recupera a primera novela de Arthur Balder, 'La Piedra del Monarca'

miércoles, 6 de julio de 2011

Little Spain โลกเล็กในแมนฮัตตัน // Report at the The Bankgkok News, Thailand, about Artur Balder first documentary film


 เวลาดูหนังอเมริกัน ส่วนใหญ่เรามักเห็นเรื่องราวของชาวยุโรปอพยพ บ้างเป็นไอริช บ้างเป็นดัทช์ เยอรมัน และบ้างก็เป็นอิตาเลียน


แต่น้อยคราวนักที่จะมีเรื่องราวของ "สแปเนียร์ด" หรือชาวสเปนให้ได้รับรู้กัน

 ทั้งที่ ภาษาสเปนก็ใช้กันอย่างแพร่หลาย เป็นอันดับสองรองจากภาษาอังกฤษด้วยซ้ำ

 แต่อย่างที่ทราบ มันเป็นภาษาที่ติดตัวมาจากพลเมืองฮิสปานิคที่มีรากฐานเดิมมาจากประเทศทางแถบ ลาตินอเมริกา อย่าง เม็กซิโก, คิวบา, เปอร์โตริโก ฯ เสียมากกว่า

 ความจริงมีอยู่ว่า บนเกาะแมนฮัตตัน ใจกลางมหานครนิวยอร์ก ที่มีผู้คนทุกเผ่าพันธุ์จากทั่วทุกสารทิศอาศัยอยู่ ไม่เพียงมีชุมชนชาวอิตาเลียนที่เรียกกันว่า "ลิตเติล อิตาลี" หรือชุมชนชาวจีนล้งเล้งอย่าง "ไชน่า ทาวน์" เท่านั้น แต่ยังมี "ลิตเติล สเปน" หรือที่คนในท้องถิ่นพึงใจจะเรียกอย่างถนัดปากว่า "กาเยีย กาโตรเซ" (Calle Catorce) รวมอยู่ด้วย

 แต่เอาเข้าจริงๆ กลับไม่เป็นที่รู้จักรับรู้กันเท่าที่ควร

 เมื่อเร็วๆ นี้ อาร์เทอร์ บาลเดอร์ (Artur Balder) ซึ่งเป็นทั้งนักเขียนและผู้กำกับหนังชาวสเปน เพิ่งนำสารคดีในชื่อ "Little Spain" ออกฉาย โดยเขาเดินทางเข้าไปเจาะลึกยังชุมชนชาวสเปนที่ลงหลักปักฐานในนครนิวยอร์กมา ตั้งแต่คริสศตวรรษที่ 19 และมีการตั้งบ้านเรือนธุรกิจร้านค้าอยู่ใกล้ชิดกัน ในย่านถนนสายที่ 14 ช่วงระหว่างเซเวนธ์แอฟเวอนู กับ เอชต์ธแอฟเวอนู ในพื้นที่ที่เรียกกันว่า "ลาวเออร์ แมนฮัตตัน" นั่นเอง

 อาร์เทอร์ สืบสาวเรื่องราวไปยังชุมชนชาวสเปน (Spanish Benevolent Society) ที่ก่อตั้งมาตั้งแต่ปี ค.ศ.1868 และยังดำรงสภาพของความเป็นชมรมเอาไว้ตราบจนปัจจุบัน

 ณ ที่แห่งนี้ ที่ชาวสเปนรุ่นก่อนเรียกอย่างภาคภูมิใจว่า "ลา นาซิอองนาล คลับ" (La Nacional club) เป็นสถานที่เก็บหลักฐานความทรงจำเก่าแก่เอาไว้มากมาย และถือเป็นวัตถุดิบชั้นดีสำหรับการบอกเล่าถึงเรื่องราวความเป็นไปของชาวสเปน ในสังคมสหรัฐอเมริกา นับตั้งแต่การอพยพย้ายถิ่นฐาน การอพยพครั้งใหญ่ในปี 1898 หลังจากอาณาจักรสเปนสูญเสียคิวบาไป จนถึงยุคทองอันรุ่งเรืองของชาวสเปนในย่านนี้ ภายหลังยุคสงครามกลางเมืองสเปน (1936-1939) กระทั่งถึงช่วงเวลาแห่งความตกต่ำในทศวรรษ 1980-90s

 หนังยังบอกเล่าถึงความเข้มแข็งของชุมชน ผ่านวันหยุดของชาวสเปน หรือที่รู้จักกันในชื่อ St. James Day (Santiago Apostol) ที่ดำเนินมาจนถึงทศวรรษ 90s ก่อนจะสิ้นสุดลง อย่างไรก็ดี บนถนนสายที่ 14 ยังมีกลิ่นอายสแปนิชหลงเหลืออยู่พอสมควร แม้จะมี "คลื่นแทรก" จากวัฒนธรรมอื่นปรากฏเข้ามาตามวิถีทางของโลกสมัยใหม่

 กลิ่นอายเก่าๆ คงไว้ให้เห็น ตั้งแต่โบสถ์โรมันคาทอลิก Our Lady of Guadalupe at St. Bernard ที่สร้างในคริสต์ศตวรรษที่ 19 หรือจะเป็นร้านอาหารสเปนขึ้นชื่อ อย่าง El Coru?a, La Bilbaina , Cafe Madrid ขณะที่ร้านอาหารเก่าแก่  El Faro ที่เปิดบริการมาตั้งแต่ปี 1927 ได้ย้ายไปอยู่ในย่านกรีนิชแล้ว

 นอกเหนือจากนั้น ยังมีร้านหนังสือภาษาสเปน และร้านเสื้อผ้าอีกจำนวนหนึ่ง ซึ่งในจำนวนนี้ รวมถึงร้านเครื่องแต่งกายชื่อดังอย่าง The Iberia

 ไม่เพียงหนังสารคดีเรื่องนี้ ที่เพิ่งสร้างขึ้นในปี 2010-11 เพื่อเผยให้โลกเห็นมุมเล็กๆ บนเกาะแมนฮัตตัน ย้อนหลังไปเกือบ 50 ปีก่อน มีนักแซ็กโซโฟนคนหนึ่งชื่อ คลิฟฟอร์ด จอร์แดน แต่งเพลงชื่อ Little Spain บนจังหวะวอลทซ์ บรรจุไว้ในอัลบั้ม Take Twelve ของนักทรัมเป็ต ลี มอร์แกน ที่ออกวางขายในปี 1962

 ทุกวันนี้ Take Twelve ได้รับการยกย่องให้เป็นอัลบั้มระดับยอดเยี่ยมของนักทรัมเป็ตผู้มีสำเนียงการ บรรเลงจัดจ้านร้อนแรงคนนี้ โดยได้เพื่อนนักดนตรีอีก 4 คนสมทบในการบรรเลง คือ คลิฟฟอร์ด - แซ็กโซโฟน, แบร์รี แฮร์ริส - เปียโน, บ๊อบ แคนชอว์ - เบส และ หลุยส์ เฮย์ส - กลอง มาสานฝันอย่างสมบูรณ์

 ไม่มีบันทึกชัดเจนว่า คลิฟฟอร์ด ได้แรงบันดาลใจมาจากไหน แต่เชื่อแน่ว่าด้วยการใช้ชีวิตอยู่ในนิวยอร์ก ซิตี ตัวของนักแต่งเพลงคนนี้น่าจะรู้จักพื้นที่ "ลิตเติล สเปน" อยู่บ้าง และนำประสบการณ์จากการคลุกคลีหรือใช้ชีวิตมาเป็นวัตถุดิบสำหรับการสร้างงาน ดนตรีในที่สุด



Place : Little Spain
Song : Little Spain
Composer : Clifford Jordan
Artists : Lee Morgan , Andrew Hill
Movie : Little Spain
Director : Artur Balder
City : Manhattan , New York City

miércoles, 22 de junio de 2011

Artur Balder: de Morvedre a los territorios de Tolkien / EL PAÍS / Reportaje / Por Francesc Viadell

¨Con treinta y muy pocos años este alicantino tiene un largo trecho recorrido en la dura carrera profesional de la creación. Balder es puro entusiasmo, pero también un duro trabajador, constante, interdisciplinar, amante del método y con una formación sólida.

Su campo inicial fue el de la música. Disciplina que le llevó, tras su paso por la redacción de un importante periódico de la ciudad como crítico, hasta Múnich donde puso sus conocimientos sobre ópera al servicio ocasional de la prestigiosa revista Scherzo. Y fue precisamente Richard Wagner y su concepción de arte total los que impregnaron de magnificiencia y fuerza arrolladora su pintura, dedicación muy temprana que le llevaría en 1997 a hacer sus primeras exposiciones.

El saldo de tantos años de trabajo es el de una buena cantidad de exposiciones en varias ciudades de España y Europa y un cierto prestigio entre algunos destacados coleccionistas privados que no han tenido reparo en obtener algunos de sus lienzos.¨

Francesc Viadel, EL PAÍS 


viernes, 17 de junio de 2011

Artur Balder: de Morvedre a los territorios de Tolkien / EL PAÍS / Reportaje / Por Francesc Viadell

¨Con treinta y muy pocos años este alicantino tiene un largo trecho recorrido en la dura carrera profesional de la creación. Balder es puro entusiasmo, pero también un duro trabajador, constante, interdisciplinar, amante del método y con una formación sólida.

Su campo inicial fue el de la música. Disciplina que le llevó, tras su paso por la redacción de un importante periódico de la ciudad como crítico, hasta Múnich donde puso sus conocimientos sobre ópera al servicio ocasional de la prestigiosa revista Scherzo. Y fue precisamente Richard Wagner y su concepción de arte total los que impregnaron de magnificiencia y fuerza arrolladora su pintura, dedicación muy temprana que le llevaría en 1997 a hacer sus primeras exposiciones.

El saldo de tantos años de trabajo es el de una buena cantidad de exposiciones en varias ciudades de España y Europa y un cierto prestigio entre algunos destacados coleccionistas privados que no han tenido reparo en obtener algunos de sus lienzos.¨

Francesc Viadel, EL PAÍS





miércoles, 18 de mayo de 2011

RTVE recomienda El Evangelio de la Espada en su programa Página 2




RTVE recomienda El Evangelio de la Espada en su programa Página 2

Por Oscar López en el programa Página 2 de RTVE

En la emisión del 27 de febrero de 2011, Oscar López, presentador del programa, recomendaba como cada semana cuatro libros. Destacando su rigor histórico y el acierto de la trama, el popular presentador de televisión recomendaba la última obra de Balder, y desde widukind.eu se lo queremos agradecer.
Página 2 hace incapié en sus recomendaciones con libros de calidad. En el último año y medio de emisión del programa, era la primera vez que recomendaba una obra publicada por EDHASA.

viernes, 18 de marzo de 2011

La Crónica Virtual ::: "Artur Balder se convierte en la sombra de José Manuel Ciria"

Artur Balder se convierte en la sombra de José Manuel Ciria
 
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Imagen del documental Ciria: pronounced Thiria. Foto: LCV


El novelista y cineasta alicantino Artur Balder rueda un documental sobre la figura de José Manuel Ciria. Tras el éxito de “Little Spain”, Balder se acerca al formato del biopic con un testimonio sobre la producción pictórica y la vida de un pintor con un discurso plástico innovador y vanguardista. “Ciria: pronounced Thiria” tiene previsto estrenarse en otoño de 2012.

Por NACHO ALTED.  / 18 de marzo de 2011
Cuenta Artur Balder que este nuevo trabajo cinematográfico nació con mucha naturalidad, casi por casualidad. Es vecino de José Manuel Ciria en Nueva York desde hace un par de años, y en uno de esos encuentros esporádicos por la ciudad de los rascacielos, el pintor invitó al escritor y cineasta alicantino a una fiesta privada en su estudio. “Al extenderme su tarjeta personal, me sorprendió una línea que añadía a su nombre: José Manuel Ciria (pronounced Thiria). Inmediatamente me di cuenta de que ese sería el título de un documental sobre mi pintor favorito”.

Y es que Artur Balder es un apasionado de la obra pictórica de Ciria desde que contempló su colección “Glosa Líquida”, una obra con la que el pintor español nacido en Manchester consiguió admirar al mercado europeo por su innovador uso del óleo. Tras forjarse una amistad entre ambos artistas, Balder descubrió además que detrás de la pintura de Ciria se escondía una personalidad controvertida y apasionante. “Me gustó la fuerza de voluntad con la que José Manuel se afirmaba a sí mismo frente a la pronunciación anglosajona de su apellido. Nos fuimos conociendo poco a poco y haciendo amigos. De esta manera el proyecto iba cuajando con absoluta espontaneidad”, revela.
No es el primer documental que el escritor Artur Balder posee en su currículum. Hace unos meses se introdujo en este formato con “Little Spain”, un trabajo que ha levantado una enorme expectación entre los medios españoles y estadounidenses, y del que ya se está fraguando la segunda parte. Con “Ciria: pronounced Thiria” se acerca a la categoría de biopic, siendo testigo excepcional “de la sinceridad de este gran artista, pues se trata de un testimonio profundo e implacable de su lado personal, y del terrible momento que pasó cuando tuvo que escapar de España a causa de una crisis  para establecerse en Nueva York”, explica.

Las sorpresas que se está encontrando Artur Balder durante el rodaje del documental son muy sugerentes. Se trata de la primera vez que el pintor vanguardista permite grabar su forma de crear, revelando de esta manera uno de los grandes secretos de la actual pintura contemporánea. “Me advirtió que no pintaría bajo ningún concepto delante de las cámaras. Al cabo de un mes, lo hizo, y fue algo natural. Eso es algo que nunca había hecho antes, y ante lo que tenía muchas reservas”.



Rodaje de Little Spain, del que ya se prepara la segunda parte. Foto: LCV



Así se ha ido materializando un documental de naturaleza compleja, pues una personalidad creativa no deja de tener muchas y puntiagudas aristas. “Aunque el documental trata a fondo el mundo del arte desde diferentes perspectivas, este testimonio audiovisual es un buen ejemplo de que casi todos los grandes artistas viven permanentemente a un paso de la muerte, de la ansiedad y del suicidio”, avanza Artur Balder.

Para componer las diferentes caras de José Manuel Ciria, Artur Balder está contando además con nombres consagrados del gremio, desde artistas a importantes críticos de fama mundial. Entre ellos habría que destacar a Georges Armaos, director comercial de la que hoy en día es la galería más importante del mundo, la Gagosian Gallery; o a Billy Name, decorador del histrórico estudio The Factory promovido por Andy Warhol, un espacio por el que pasaron ilustres personajes como Mick Jagger, Truman Capote, Dalí, Fernando Arrabal o Lou Reed, entre otros, y en el que el gurú del pop art de pelo plateado y biografía escandalosa acuñó aquella famosa frase de que “todo el mundo tiene derecho a sus quince minutos de gloria”.

Sin duda esta nómina de invitados en el documental es un reclamo más, pero Artur Balder insiste en que en “Ciria: pronounced Thiria” ha querido reflejar ante todo “el drama de un artista que vive en permanente tensión entre su mundo interior y una sociedad que no ofrece casi espacio para los sueños”. Con esta nueva producción, el escritor alicantino espera “aportar un punto de vista del mundo del arte visto desde dentro, y al mismo tiempo contribuir al reconocimiento internacional de los valores del arte contemporáneo español”.

“Ciria: pronounced Thiria” será el título de este documental en el mercado anglosajón. En España se llamará sencillamente “Ciria”.  Los productores son Julio Mayordomo, Marcus W. Stroh, Antonio Martínez Galindo y María López. El estreno está previsto para otoño de 2012.


domingo, 20 de febrero de 2011

History of the Saxon War IX: "The story of the conversion of the Saxons, enforced by the sword, is a brutally clear and stark one." John Hines

From John Hines' The Conversion of the Old Saxons, found in The Continental Saxons From Migration to the Period of the Tenth Century, Green and Siegmund, eds.
The conversion of the Continental Saxons in the late eighth century stands out as an extraordinarily well defined flashpoint in European early medieval history . . . . While recognition of the vital place political methods and political motives held in the advance of Christianity in medieval Europe is commonplace, the Saxon case is so pure an example of this as to be paradoxically both extreme and typical at the same time (cf. Fletcher 1997:258, in a slightly different context: "Saxony may be the exception which proves the rule"). In the course and aftermath of the capitulation of the Saxons one can observe a thoroughly efficient replacement and reform of previous communal institutions: a cultural revolution, designed to make Saxonia an obedient and profitable part of the Carolingian empire.
[p. 299]


The first Saxon capitulary, probably of the mid-70-'s, ferociously compelling Christian observance and outlawing paganism, offers some remarkable views of alleged pagan ritual practices. Divination and soothsaying (divinos et sortilegos) are condemned (para 23) ... The cremation of the dead is condemned as a pagan practice ... Three known deities are named -- for renunciation -- in a baptismal formula of the ninth century: Wodan, Thunaer and Saxnot. Woden/Odinn and Thunor/Thorr to given them their Old English and Norse names, are highly familiar, and were evidently major deities of the pre-Christian Angl0-Saxson religion (Hines 1997; Turville-Petre 1964). Saxnot, 'companion of the Saxons', is clearly specific to the Saxons, althought of sufficient antiquity to be included in Old English form, Saxneat, at the head of the geneology of the relatively minor East Saxon royal dynasty.
[p. 303]


What then do we know of Widukind and his supporters? The sources offer no direct testimony as to his policies of motivation, setting aside the Revised Annals' presumably fictional and certainly derogatory allusions to the selfish self-interest of a criminal. There is, however, just enough additional information to allow us to make political sense of Widukind. A crucial point appears to be that he could act with a refuge in Scandinavia -- and thus presumably with the connivance and support of the Danish king. Widukind was thus fighting to be part of one politico-religious system -- non-Christian and north Germanic -- rather than another, the Carolingian empire. As represented in both Saxonia and Scandinavia, this preferred system was socially less rigidly hierarchical than the Frankish one, and this would very plausibly be one of its attractions to Widukind. Loyalty to, or a preference for, that which was traditional and familiar whould not be ruled out either, as long as there was, or appeared to be, real scope for this choice. What we do not see here is any evidence of the more sophisticated political strategy whereby Christianity may be accepted, but leaders would prefer to accept it from a distant source, not an overbearing neighbor. (cf. Mayr-Hrting 1994:5-9). Sources such as Einhard's Vita Karoli scorn the Danish king Godfred's apparent ambition to emulat eCharlemagne, and certainly in terms of any idea of wresting Chalemagne's empire from hiim it would have been absurd (Einhard, XIV). But a Danihs king and the Frankish emperor were more closely comparable than one might thinkg. The strenght, capacity and ambitions of the Scandinavians were to be made manifest, in the course of the following century, in a vast Viking 'empire', albeit one that was only haphazardly organized or co-ordinated in political terms.

A cult of warfare and violence, focussed primarily on the Gods Óðinn and Þórr, became central to Viking ideology and motivation. In this context, it is difficult not to bleieve that Widukind, the leader of pagan resistance, was more than simply a secular nationalist or regional if not personal freedom fighter but a religious leader of some sort -- perhaps taking on some ofthe familiar characteristics of the traditionalist 'prophet' emerging to lead resistance to imminent Christianity.
[p. 306]

History of the Saxon War VIII: "If a Saxon scorns to come to baptism and wishes to absent himself and stay a pagan, let him die." Eric J. Goldberg

From Eric J. Goldberg's The Saxon Stellinga Reconsidered:

Charlemagne's conquest of Saxony was a momentous turning point that overthrew the distinctive political structures and Pagan culture of the Saxons. Before the conquest, Franco-Saxon relations had been a checkered history of wars, alliances, and Saxon payments of tribute. By the 770s Charlemagne resolved to incorporate Saxony into his growing empire, apparently in order to settle once and for all border disputes with the Saxons. The result was a series of wars, raids, treaties, and rebellions between 772 and 804 through which Saxony south of the Elbe was gradually incorporated into the Frankish empire. In the oft-quoted words of Einhard: "No war ever undertaken by the Frankish people was more prolonged, more full of atrocities, or more demanding in effort." This was a war of conquest and conversion. Charlemagne equated Saxon submission to Frankish rule with the acceptance of Christianity; according to one Franksih author, Charlemagne resolved "to persevere until the Saxons had either been overcome and subjected to the Christian religion or totally exterminate."

Charlemagne's conquest of Saxony actually fell into two distinct phases (772-85 and 792-804) separated by a seven-year armistice (785-92). Between 772 and 785 the war followed a similar annual pattern: almost every year a group of Saxons revolted and attacked a Frankish church, army, or fortress; the Frankish army then invaded Saxony and put down the rebellion without much difficulty; Charlemagne next negotiated with Saxon optimates and primores; and finally Charlemagne exacted oaths of fidelity and hostages from the Saxons and supervised mass baptisms. Between 777 and 785 Widukind, a Saxon Westphalian nobleman, and his socii repeatedly provoked these Saxon rebellions and eluded the clutches of the Franks by seeking refuge in Denmark. In the end Charlemagne bribed Widukind into submission: in 785 Widukind accepted baptism, and the king of the Franks received him "from the font and honored him with magnificent gifts." By 780 Charlemagne began to extend the Frankish church hierarchy into Saxony. After a series of mass executions in 782, Charlemagne abolished the Old Saxon pagus administration under chieftains and implemented the Grafschaftsverfassung (system of countships) common to the rest of the Frankish kingdoms. This new administration placed Saxony under the governance of comites selected from the Saxon nobilissimi. By 785, therefore, Charlemagne had incorporated all of Saxony south of the Elbe into the Frankish kingdom. After a seven-year peace between 785 and 792, the Saxons revolted again, but this time primarily in the regions north of the Elbe. After a series of military expeditions, Charlemagne finally ended the northern war by deporting all Saxons north of the Elbe and in Wihimondia (the northern regions between the mouths of the Aller and Elbe) to Francia.

Charlemagne practiced two main strategies that proved crucial for his success in the wars against the Saxons. First, he secured key strategic locations, such as Eresburg, Paderborn, and Lippspringe, He also confiscated extensive lands along the Hellweg, the main east-west Saxon road between the Rhine and Paderborn, to ensure communication and troop movement in and out of Saxony. Second, as alluded to above, Charlemagne followed a policy of enticing the Saxon edhilingui with bribes and gifts to accept Christianity and Frankish overlordship, as in the case of his chief opponent, Widukind. As Egil (822) wrote in his Vita Sturmi, "The kind ... converted the greater part of that people to the faith of Christ partly through wars, partly through persuasion, and also partly through bribes." Clearly the prospect of appointment to newly created Saxon countships must have convinced many nobilissimi to ally with Charlemagne.
[pp. 475-476]

History of the Saxon War VII: ""If anyone follows pagan rites and causes the body of a dead man to be consumed by fire... let him pay with his life." Eric J. Goldberg

And from The Rise of Western Christendom by Peter Brown...

Charlemagne proved to be a man of truly "Napoleonic" energy and width of vision. He was constantly on the move and constantly planning. In one year alone (in 785) he covered 2,000 miles, pacing the frontiers of his new dominions. Such energy boded ill for the Old Saxons. The fate of the Pagan Saxons was crucial to Charles' new concept of Christian empire. Not only were Saxons Pagan, they were a surprisingly aggressive warrior confederacy whose raids affected precisely the areas in central Germany werhe Frankish settlement and a Frankish style of life had begun to be established.

As had once been the case along the Roman limes, so now in the eighth century, part of the danger posed by the Saxon challenge came from the fact that Franks and Saxons had drawn closer to each other. Saxon noblemen had already come to adopt a large measure of Frankish customs. Yet, like King Radbod [of Frisia], they clung all the more tenaciously to Paganism so as to differentiate themselves from the Franks. It was all the more essential for the prestige of the Carolingian family that the Saxons, who come to adopt so much of Franksih ways, should be declared to be outside the pale as Pagans, and that, as Pagans, they should be well and truly defeated.

In 772, Charlemagne led the Franks into Saxony. They were said to have desecrated the great intertribal sanctuary of the Irminsul, the giant tree which uphead the world. They rode home again, with much plunder, in time for the hunting season in the Ardennes. Next spring the Franks were in northern Italy. In 774, Charles became king, also, of the Lombards. He even made a short visit to Rome. It was the first time that a Frankish king had set foot in Rome. It was also the first time since the fifth century that a western ruler of such power had been greeted in Rome with the sort of elaborate ceremonies which the Romans know so well how to put on. Charles entered Saint Peter's and, next day, was led through the gigantic basilica churches of the city. In return, Charles proved to be a generous donor. An influx of Frankish silver marked a dramatic recovery in the fortunes of the popes, which was made plain by an unprecedented boom in buildings and repairs.
But it was in Germany, and not in Italy, that Charles showed himself to be a ruler as determined to be obeyed in all matters as any Roman emperor had been. The Saxon war was fought along the same routes into northern Germany as had been taken the legions of Augustus. But this time, unlike Augustus who lost his legions in the Teutoburger Wald, Charlemagne won. It was an unusually vehement war, characterized by the storming, one after another, of well-defended hill-forts. The very flexibility of the kingless society of the Old Saxons prolonged the misery. Total surrender of the Saxons as a whole was impossible. Fifteen treaties were made and broken in 13 years. One Saxon nobelman, Widukind, was able to avoid submission for decades on end. He fled to the Danes and involved even the Pagans of Frisia in his resistance.

For a decade, and entire Frankish order was challenged in the north. Charles found himself forced to take over more territory than he had, perhaps, at first intended to do. He pressed on from the Weser to the Elbe, entering the northern healthlands as far as the Danes. The populations of whole areas were forcibly relocated. In 782, he had 4,500 Saxon prisoners beheaded at Verden, southeast of Bremen....
In 785, Widukind finally submitted and accepted Christian baptism. In the same year, Charles issued his Capitulary on the Region of Saxony. A Capitulary was a set of administrative rulings "from the word of mouth of the king," grouped under capita, short headings. These were very different in their brusque clarity from the long-winded rhetoric of Roman imperial edicts. They registered, in writing, the invisible, purely oral shock wave of the royal will. The royal will was unambiguous. In theory at least, the frontier was now definitively closed. No other rituals but those of the Christian Church could be practiced in a Frankish province.
"If anyone follows pagan rites and causes the body of a dead man to be consumed by fire ... let him pay with his life.

"If there is anyone of the Saxon people lurking among them unbaptized, and if he scorns to come to baptism and wishes to absent himself and stay a pagan, let him die."
A small body of clergymen (notably Alcuin, a Saxon from Boniface's Britain, who was himself connected with the family of Willibrod) were challenged by the brusqueness to restate, more forcibly than ever before, a view of Christian missions which emphasized preaching and persuasion. But, in fact, when it came to Charlemagne's treatment of the Saxons, most later writers took no notice of Alcuin's reservations. They accepted the fact that, as befitted a strong king, Charlemagne was entitled to preach to the Saxons 'with a tongue of iron' -- as a later Saxon writer put it without a hint of blame. Force was what was needed on a dangerous frontier. Education began, rather, at home. IN the reigns of Charlemagne and his successors, a substantially new Church was allied with a new political system, both of which were committed, to a quite unprecedented degree, to the "correction" and education of their subjects.
[pp. 431-433]

History of the Saxon War VI: "All denounced Widukind as the instigator of this wicked rebellion." Annales Regno Francorum

The fierce Saxon opposition to Christianization is inseparably identified with the name of a Westphalian nobleman: Widukind. He is to the Saxons what Geronimo is to the Apache, or Sitting Bull to the Lakota, or Quanah Parker to the Comanche, or Tecumseh to the Shawnee.

It should really be no surprise that, despite the class divisions discussed in the first post in this series, the leadership of the Saxon resistance would fall to a member of the warrior elite (and one who also had strong ties to the warrior nobility of the Danish Heathens as well). If missionaries found a more receptive response among the aristocratic edhilingui than among the lower classes, that is nothing more than a reflection of the strategy pursued by the Christians themselves. This strategy focussed on first currying favor with Pagan nobles, who were then employed to do the dirty work of imposing the new religion on their inferiors. Whatever limited success this strategy might have enjoyed among some members of the Saxon upper class, others proved ready to fight for their old Gods in a sacred war that united all Heathen Saxons in a way that transcended mere distinctions of social standing and wealth.

Considering his central importance to European history, Widukind is a relatively little known figure in the English speaking world, even among Heathens and Pagans. For example, in their History of Pagan Europe, Jones and Pennick mention Widukind but once, and then only to remark upon his eventual baptism! [p. 127]

Here is a list of some works in English that discuss Widukind more than in passing:
  1. The English translation of Charlemagne: Father of a Continent by Italian historian Alessandro Barbero (2004).
  2. Peter Brown's The Rise of Western Christendom (2003, 2ed).
  3. A paper by American historian Eric J. Goldberg, The Saxon Stellinga Reconsidered (1995).
  4. The anthology The Continental Saxons From Migration to the Period of the Tenth Century, edited by Dennis Howard Green and Frank Siegmund, which contains a chapter devoted to The Conversion of the Old Saxons, by John Hines, professor of history at Cardiff (2003).
  5. Early Carolingian Warfare: Prelude to Empire by Bernard S. Bachrach (2001).
  6. Eric J. Goldberg has also written a book-length study titled Struggle for Empire: Kingship and Conflict under Louis the German, 817-876, in which he treats extensively with the Stellinga Uprising, but, because of the period covered, does not have much to say directly about Widukind (2006).
  7. The 1905 English translation of Hans Prutz' The Age of Charlemagne, which, while obviously at least somewhat dated, has quite a bit to say on the subject of Widukind, and is very useful so long as one is also looking at more recent scholarship as well.
  8. Also, there are translations available of the primary sources, including the Royal Frankish Annals. A recent edition is Carolingian Chronicles, by Bernhard Walter Scholz and Barbara Rogers.
The remainder of this post will consist of excerpts from the first four works mentioned above. No attempt has been made to reduce the amount of overlap (or just plain repetition) between these excerpts, or with the material already presented in the other posts in this series (or elsewhere in this blog).


1.
From Alessandro Barbero's
Charlemagne: Father of a Continent:
It was a ferocious war in a country with little or no civilization, with neither roads nor cities, and entirely covered with forests and marshland. The Saxons sacrificed prisoners of war to their Gods, as Germans had aways done before converting to Christianity, and the Franks did not hesitate to put to death anyone who refused to be baptized. Time and again the Saxon chiefs, worn down by war with no quarter, sued for peace, offered hostages, accepted baptism, and undertook to allow missionaries to go about their work. But every time that vigilance slackened and Charles was engaged on some other front, rebellions broke out, Frankish garrisons were attacked and massacred, and monasteries were pillaged. Even the border regions of the Frankish kingdom were not safe. In 778, when Saxons found out that the king and his army were engaged on the other side of the Pyrenees, and would not be able to return before many weeks of forced marches, they appeared in the Rhine Valley. Local commanders had great difficulty in containing them, and then only after much devastation and plunder.

During the period of these rebellions, the figure of a single leader emerged from among the Saxon ranks. His name was Prince Widukind, and his authority was acknowledged by all the tribes. Just at the time when Charles felt confident that he had pacified the region and gained the loyalty of the Saxon nobles, it was this leader who triggered the most spectacular rebellion by wiping out the Frankish forces hurriedly sent to confront him on the Suntel Mountains in 782. Beside himself with anger at the treachery that had also cost him the lives of two of his closest aides, his chamberlain Adalgisile and his constable Geilo, Charles bround in a new army and forced the rebels to capitulate, with the exception of Widukind, who took refuge with the Danes. The Saxons had to hand over their arms and then, when he had them in his power, he had 4,500 of them decapitated in a single day at the Verden on the Aller, a tributary of the Weser. This episode produced perhaps the greatest stain on his reputation.

Several historians have attempted to lessen Charle's responsibility for the massacre, by stressing that until a few months earlier the king thought he had pacified the country, the Saxon nobles had sworn allegiance, and many of them had been appointed counts. Thus the rebellion constituted an act of treason punishable with death, the same penalty that the extremely harsh Saxon law imposed with great facility, even for the most insignificant crimes. Others have attempted to twist the accounts provided by sources, arguing that the Saxons were killed in battle and not massacred in cold blood, or even that the verb decollare (decapitate) was a copyist's error in place of decolare (relocate), so ther prisoners were simply deported. None of these attempts has proved credible ....

In reality, the most likely inspiration for the mass execution of Verden was the Bible. Exasperated by the continual rebellions, Charlemagne wanted to act like a true king of Israel. The Amelkites had dared to raise their hand to betray God's people, and it was therefore right that every last one of them should be exterminated. Jericho was taken all those inside had to be put to the sword, including men, women, old people, and children, even the oxen, sheep, and donkeys, so that no trace would be left of them. After defeating the Moabites, David, with whom Charles liked to compare himself, had the prisoners stretched out on the and ground, and two out of three were killed. This, too, was part of the Old Testament from which teh king drew constant inspiration, and it is difficult not to discern a practical and cruelly coherent application of that model in the massacre of Verden. Besides, the royal chronicler wrote a few years later, the war against the Saxons had to be conducted in such a manner that 'either they were defeated and subjugated to the Christian religion or completely swept away.'

In the years that followed 782, Charles conducted a war of unparalleled ruthlessness. For the first time, he wintered in enemy territory and systematically laid the country to waste to starve the rebels. At the same time, he had published the most ferocious of all the laws enacted during his life, the Capitulare de partibus Saxonie, which imposed the death penalty on anyone who offended the Christian religion and its clergy, and in reality it constituted a program for the forced conversion of the Saxons. We can only shudder as we read the sections of this law that condemn to death those who fail to observe fasting on Friday, thus reflecting a harsh Christianity far removed from the original message of the New Testament [bollocks]. Yet we should be careful not to put the blame for this barbarity onto the times in general. The Capitulare de partibus Saxonie is one of those provisions by which an infuriated general attempts to break the resistance of an entire people through terror, and Charles must bear the moral responsibility, like the many twentieth-century generals responsible for equally inhuman measures. It is more important to emphasize that the edict provoked criticisms among Charles's entourage precisely because of its ruthlessness. Particularly severe criticisms came from Alcuin, the spiritual adviser he most listened to.

The policy of terror and scorched earth initially appeared to pay off. In 785, after the Franks has ravaged the country as far as the Elbe, Widukind was obliged to capitulate, and he presented himself at the palace of Attigny in France to be baptized. The king acted as godfather. Pope Adrian congratulated the victor and ordered thanks to be given in all the churches of Christendom for the new and magnificent victory for the faith. But the baptism imposed by force did not prove very effective. In 793 the harshness of Frankish government ferocity provoked another mass insurrection in the northern regions of Saxony, which had been more superficially Christianized. 'Once again breaking their faith,' according to the royal chronicler, the Saxons burned churches, massacred clergymen, and prepared yet again to resist in their forests.


Charles intervened with now customary ferocity, indeed with even more drastic and frighteningly modern measures. Rather than limit himself to devastating the rebel country and starving the population, he deported them en masse and planned the resettlement of those areas with Frankish and Slav colonists. However, he was an able politician and soon understood the need to modify his approach to the problem. He intensified his contacts with the Saxon aristocracy and sought out their collaboration. At a large assembly in Aachen in 797, he isssued on their advice a new version of the capitulary that was considerably more conciliatory than the previous one. This twin policy proved immediately effective, because it guaranteed almost definitively the collaboration of the Saxon nobles with the new regime. Eigil, the monk at Fulda monastery who wrote the account of Abbot Sturmi's life, stated during those very years that Charles had imposed Christ's yoke on the Saxons 'through war, persuasion, and also gifts,' demonstrating that he well understood how a new flexibility had made it possible to integrate those obstinate Pagans into the Christian empire.
[pp. 44-48]

viernes, 18 de febrero de 2011

History of the Saxon War V: Alessandro Barbero's "Charlemagne: Father of a Continent"




Here is another excerpt, this one from Alessandro Barbero's Charlemagne: Father of a Continent, focussing on the religious dimension of the conflict between the Saxons and the Franks:
Charles [Charlemagne] had not set himself the declared aim of converting the Saxons to Christianity right from the very beginning. Before him, his father and grandfather had fought against them, and on each occasion, after having defeated them, they were satisfied with the payment of tribute. Einhard [c.775-840, Frankish courtier and biographer of Charlemagne] who was writing when the wounds had had time to heal and could have easily attributed Charles's campaigns beyond the Rhine to reassuring predestinations, actually asserts in very pragmatic terms that 'there were too many reasons for disturbing the peace, for example the border between us and them crossed an open plain, except in a few places where great forests or mountain chains more clearly divided the two countries. Thus murder, raids, and arson were continuously committed by one side or the other.' In the chronicler's opinion, this insecurity of the frontier with the barbarians inevitably meant that 'in the end the exasperated Franks could no longer be contented with returning each blow with another and decided to wage full-scale war against them.'

It is clear that religious motivations were inextricably bound up with political ones, as since the time of Charles Martel I [c. 688-741], Frankish swords had sustained missionary work beyond the Rhine. One of the conditions that Pepin [714-768] imposed on the defeated Saxons was the guarantee that the Frankish and Anglo-Saxon clergy working in the area would be free to continue their apostolic tasks without hindrance. It must have appeared obvious to some of these missionaries that Charles's war had a religious justification. 'If you do not accept belief in God,' Saint Lebuin told the Saxons, 'there is a king in the next country who will enter your land, conquer it, and lay waste.' But the Saxons obstinately refused to believe, so in the end that king had to make his move.
[pp. 44-45]

jueves, 17 de febrero de 2011

History of the Saxon War IV: Eric J. Goldberg's 1995 paper on "The Saxon Stellinga Reconsidered"





There were most likely several reasons for this social division with regard to attitudes toward Christianity. As with the Christianization of most Germanic peoples in late antiquity and the early Middle Ages, missionary work in its early stages was an elite business that catered to the Pagan nobility. Coverting a gens babarorum began with the kings, chieftains, and nobles and only slowly trickled down to the masses. The was the case in seventh and eighth century Saxony. The two Hewalds were martyred on their way to meet with the chieftain of a pagus [local district], and Lebuin had his nobilissimi supporters. Since the vicani of Bede's account feared that their chieftains would force Christianity on them from above, clearly they viewed the new religion as an aggressive encroachment by the nobles on their already limited political power. Also, the frilingi and lazzi probably viewed Christianity as a threat to the Marklo council, the institution through which they had a voice in Saxon politics. The council was not only an annual institution of government but a solemn Pagan religious occassion as well. At the beginning of the council the Saxons "first offered up prayers to their Gods, as is their custom, asking them to protect their country and to guide them in making decrees both useful to themselves and pleasing to the Gods." [Vita Lebuini antiqua 6, p. 793] Such close connections between religious and governmental rituals probably blurred any clear distinction between Paganism and politics at the Marklo council ... [T]he Saxons selected their military leaders by drawing lots, a procedure that also had Pagan religious significance. The frilingi and lazzi therefore probably viewed this nova cultura [Christianity] as a threat both to their ancestors' religion and to the institution of the Marklo council.

Charlemagne's conquest of Saxony was a momentous turning point that overthrew the distinctive political structures and pagan culture of the Saxons. Before the conquest, Franco-Saxon relations had been a checkered history of wars, alliances, and Saxon payments of tribute. By the 770s Charlemagne resolved to incorporate Saxony into his growing empire, apparently in order to settle once and for all border disputes with the Saxons. The result was a series of wars, raids, treaties and rebellions between 772 and 804 through which Saxony south of the Elbe was gradually incorporated into the Frankish empire ... This was a war of conquest and conversion. Charlemagne equated Saxon submission to Frankish rule with the acceptance of Christianity; according to one Frankish author, Charlemagne resolved "to persevere until the Saxons had either been overcome and subjected to the Christian religion or totally exterminated." [Annales regni Francorum s.a. 775, MGH SS 1:153]
[pp. 474-475]

sábado, 12 de febrero de 2011

History of the Saxon War 3: "Social and political structures of the Old Saxons."

To understand the interplay of social dynamics and religious allegiances, according to Goldberg, "One must turn back before Charlemagne's momentous conquest of Saxony between 772 and 804 and consider the distinctive social and political structures of the Old Saxons." In Old Saxon there were three distinct social classes called edhilingui, frilingi, and lazzi. The edhilingui were the upper class, a warrior nobility who were also the owners of large tracts of land. The frinlingi were free men, at least in theory, but had far less personal wealth than that edhilingui. The lazzi were the lower class, and these were not truly free, for they were by law bound to the land, and in effect they could be, and were, bought and sold along with that land.

There are two important things about the stratification of Old Saxon society, beyond the mere fact that, as in all human societies, such stratification existed. First, the distinction between the non-noble but free frilingi, and the non-free lazzi was not very great, at least according to the grimly quantified system of wergeld, which literally put a value on each human beling's life. The life of an edhilingui was valued at 1,440 solidi, while that of a frilingi was only 1/6 of that, 240 solidi. However, the diference in value between the life of a frilingi and that of a lazzi was compatatively neglible, since a lazzi life was valued at 180 solidi, which is 75% of a frilingi life, which, by comparison, is valued at merely 17% of a edhilingui life!

Secondly, not only were the Saxons (unlike many other Germanic peoples, such as the Franks, Goths, and Vandals) not ruled by a king or duke or any similar monarch, but they had in place a political mechanism that served to block the rise of any single absolute ruler. The highest political and legal power among the Saxons resided in an annual pan-Saxon gathering in Marklo, on the Weser river, to which each Saxon district (there were 100 or so) sent representatives from each of the three classes. Not only were the lazzi and frilingi represented (if not proportionately) at this "general council", they also had the right to be armed, at least during times of war (and it was the general council that decided on questions of war and peace).

jueves, 10 de febrero de 2011

History of the Saxon War 2: "Hewald the White and Hewald the Black."


When Hewald the White and Hewald the Black, two Christian Anglo-Saxon missionaries, left their native England on a mission trip to their Continental Saxon cousins sometime around 695, they were blessed with the greatest gift that could have been bestowed upon them: martyrdom.

According to the Venerable Bede, it was some village commoners (Bede uses the Latin vicani, "villager") who slew the missionaries, and they did so in great haste in order to prevent any chance of the gospel-peddlers from meeting with their chieftain, whom the vicani feared might be swayed, with the result that "the whole people would be compelled to change its old religion for the new one."

Fifty years (or so) later, another English missionary did manage to make contact with some Saxon nobles, and these responded at least sympathetically enough to provide protection ... for as long as they were able to. But eventually a mob of Saxon commoners burned the newly built Church and chased away the missionary along with all those who had converted. This missionary, named Lebuin, was foolish enough to return and try again, only to once again narrowly escape with his life. Coward! Twice he declined the generosity proffered by the humble Saxons who would have been only too happy to arrange for this good Christian to meet his Savior sooner rather than later.

For more details and references on what is related in the above three paragraphs, see Eric J. Goldberg's 1995 paper on The Saxon Stellinga Reconsidered. That paper, as it's title indicates, is primarily focused on the 841 Stellinga Uprising (which I will get to soon in a future installment), but it also spends some time establishing the broader context of and motivations for the Saxon resistance to Christianization. In particular, Goldberg discusses the class divisions within Saxon society and the ways in which these divisions influenced differing responses among different Saxons to the new religion...

martes, 8 de febrero de 2011

History of the Saxons 1: "Stridently opposed to abandoning the religion of their ancestors."





Once upon a time there was a vibrant and dynamic religious tradition. But then a new religion came along whose followers sought to convert everyone to their new faith, and to do so they were willing, indeed eager, to resort to any means necessary, including coercion and violence. Faced with social ostracism, job discrimination, mob violence, punitive fines, imprisonment, beatings, torture and execution, many did as the many often do in the face of threats and force, and meekly acquiesced without much of a struggle, or at least did so once the new religion was in possession of sufficient means of persuasion.

However, despite the relative ease with which some were "converted", others courageously distinguished themselves by resisting the new religion and stubbornly clinging to their old ways and their old Gods.

Wouldn't there be, in this second scenario as opposed to the first, a far stronger case for later reviving this "old religion" (to borrow a phrase)? And would not those who had most stubbornly resisted conversion be the natural heroes and exemplars of any who wished to enact such a revival?

In comparing these two alternative narratives it should be obvious that the manner in which the older religion was replaced by the newer one makes a great deal of difference. One is reminded, in particular, of that principle ascribed to Churchill: "Nations that go down fighting shall rise up again; those that surrender tamely are finished."

With the foregoing in mind, let us now consider the case of the Heathen Saxons and their fascinating history of interfaith dialogue with the Christian Franks during the 8th and 9th centuries A.D. (Anno Deceptoris).


domingo, 6 de febrero de 2011

La Voz de Galicia ::: El casero gallego de Robert De Niro en Nueva York ::: Nuevas historias de Little Spain


LAS HISTORIAS DEL LITTLE SPAIN NEOYORQUINO 

El casero gallego de Robert de Niro en Nueva York

El documental de Artur Balder recupera cientos de testimonios inéditos sobre la pujanza gallega en el desaparecido barrio neoyorquino Little Spain

Corría la década de los cincuenta cuando una madre recién separada y un niño de tez pálida se instalaron en un apartamento del 219 Oeste de la Calle 14 de Nueva York para empezar una nueva vida. La madre se llamaba Virginia Admiral y el niño, Robert Mario De Niro Jr., un genio de la interpretación aún en potencia. El dueño del bloque donde la familia residió durante buena parte de los años cincuenta se llamaba José García, un industrial coruñés que, como tantos otros emigrantes gallegos, se había instalado en la Gran Manzana en busca de una vida mejor.

Es el suyo uno de los numerosos documentos y testimonios recuperados por el director alicantino Artur Balder en Little Spain, una cinta que rastrea cien años de historia desconocida de un barrio de marcado carácter español que fue hegemónico en Manhattan hasta hace un par de décadas.

Muy cerca de donde vivió De Niro en su infancia se alzaban dos de los principales símbolos de la comunidad española en Nueva York. Uno era la iglesia española Nuestra Señora de Guadalupe. No sería extraño pensar que el actor hubiera visto en alguna ocasión la procesión del 25 de julio en la Calle 14, que se cortaba al tráfico una vez al año para festejar al apóstol Santiago. El otro símbolo de la comunidad era la Spanish Benevolent Society, también conocida como La Nacional, fundada en 1869 y considerada el club español más antiguo de Estados Unidos. Su misión era facilitar trabajo a los recién llegados, manutención a los necesitados y asistencia médica, aunque también llegó a convertirse en un importante centro de actividad cultural y de participación en la vida urbana y política del bajo Manhattan. Pasó de tener cerca de 9.000 miembros a rozar la extinción. «La ciudad sufrió durante los años 70 y 80 la epidemia del crimen y las drogas, y se conoce que el restaurante Coruña, emblemático en la edad dorada de Little Spain, fue desmantelado por el famoso policía Serpico en una operación en colaboración con el FBI -relata el director del documental, Artur Balder-. Se descubrió un gran alijo de drogas, y fue el fin del restaurante. Lo mismo sucedió con otros restaurantes españoles. Todos estos factores contribuyeron al declive de la comunidad en la zona y a su práctica desaparición a principios de los 90». Fue el principio del fin del barrio.


Mejor suerte corrió el restaurante El Faro, fundado en 1959 en el 823 de la calle Greenwich por el celanovés José Pérez y por su socio Andrés Lugrís. «Todavía somos socios, pero hoy son nuestros hijos, José A. Pérez y Mark Lugrís, quienes dirigen el negocio», explica José Pérez, cuyo testimonio es uno de los más destacados en el documental Little Spain. «Durante la ley seca -recuerda Pérez-, el restaurante era un lugar de bebida clandestina, como muchos en torno a los muelles. Después fue una bodega portuaria, especializada en lo español. La clientela de los años 60 y 70 era variada: en gran parte, de marineros gallegos que trabajaban en barcos americanos, en su mayoría como fogoneros; pero otros eran políticos españoles exiliados. Y luego había clientela americana y artistas de Hollywood, como Marlon Brando, que venía muy a menudo».

lunes, 10 de enero de 2011

The Hartford Courant ::: USA discovers Little Spain

Nueva York, 17 nov.- La desconocida historia de la presencia de los españoles en Manhattan, donde integraron una de las comunidades de mayor arraigo en Nueva York en los siglos XIX y XX, sale a la luz gracias al documental "Little Spain", de Artur Balder.

El director español ha reconstruido en su documental, que hoy se presenta en Nueva York, el paso de quienes abandonaron España "para "buscar un futuro mejor" e hicieron de la Gran Manzana su hogar.

El filme, con centenares de documentos gráficos y testimonios, se centra en la calle 14 de Manhattan, donde se reunió la comunidad española en lo que se conoció como "Little Spain".